19 oct. 2011

TIC TAC

Llegó la noche, como llega para el viejo la muerte y el día terminó, una vez vez más, sin que pueda hacer nada de lo que tenía en mente.
    Así estamos siempre, lamentando que no hicimos tal o cual cosa y no vemos que para hacerlo sólo hacía falta un poco más de voluntad.

  Tic Tac, Tic Tac. Se adelanta el reloj imaginario de nuestros días milimétricos. ¿Y nosotros qué? Seguimos la regla de centímetro a centímetro, procurando muy cuidadosamente no alejarnos unos cuantos metros.
 
Es una lástima, siendo que existe tanto más allá de esa regla tan limitada por nuestros paradigmas actuales. Una realidad tan amplia llena de posibilidades que se abre hacia nosotros pero nosotros no nos animamos a dar un salto que nos lleve a explorarla.
    Una vez que vemos un poco de ese mundo, un poco más de la belleza de NUESTRA CREACIÓN, no podemos más volver, no existe cuerda que te ayude a salir de este nuevo abismo que, si bien desde afuera parecía oscuro, una vez adentro, se llena de luz.
    Así es como vemos un futuro, una esperanza, llenándonos de alegría, por supuesto. Y así como una persona como yo, tan insinificante aparentemente, se ve con la potencialidad de cambiar el mundo. Claro que con un poco de ayuda al menos... jeje!
    Y es que en cada uno de nosotros, SERES HUMANOS, se encuentra ese poder, ya que somos todos reyes de nuestro reino y nuestra naturaleza es mucho más de lo que se manifiesta ahora.
    Oigan reyes! dejemos de lado el "sin sentido" actual en el que vivimos y caminemos verdaderamente hacia un mundo mejor.
    Basta de discusiones sobre si el hambre en Africa aumentó el 70% o el 80%, siendo que un solo lanzamiento de un cohete espacial podría  alimentar a toda Africa (por lo que cuesta).
 

    "SOLO PIDO LA COHERENCIA NECESARIA"
    solo eso...

    LLega un punto en el que uno se harta de escuchar teorías de ética que pertenecen a personas y busca personas que vivan verdaderamente sus valores, en el día a día. De nada sirve una "ley moral que está dentro de todos nosotros" si hacemos caso amiso de la misma.

    Ay! me había olvidado... Llegó la noche y no hice las cosas que tenía que hacer. Pedón, perdí el tiempo pensando. 
   
    Y así vamos a seguir si no nos superamos...