5 jul. 2009

Mal uso de la palabra "ECLÉCTICO"

Ecléctico - Eclecticismo:

De esta palabra el Diccionario de la RAE nos dice:

(De ecléctico. Del gr. ἐκλεκτικός, que elige).

1. m. Modo de juzgar u obrar que adopta una postura intermedia, en vez de seguir soluciones extremas o bien definidas.

2. m. Escuela filosófica que procura conciliar las doctrinas que parecen mejores o más verosímiles, aunque procedan de diversos sistemas.

La filosofía nos apunta:

“Se entiende por eclecticismo el procedimiento consistente de seleccionar determinados principios o ideas de diversas doctrinas filosóficas y mezclarlos o conjuntarlos en una nueva doctrina. Como un intento programático de buscar la concordancia entre escuelas filosóficas opuestas, fue practicado en la época alejandrina por Potamón para fusionar platonismo y aristotelismo, y por otros para armonizar el pensamiento oriental y el griego. En el siglo XIX, el pensador francés Victor Cousin fundó una escuela bajo este nombre, la cual reduce todas las filosofías a cuatro tipos: idealismo, sensualismo, escepticismo y misticismo. El sistema por excelencia, el eclecticismo, consiste, para Cousin, en la combinación armónica de los elementos positivos de cada una de estas filosofías. En la actualidad, el término eclecticismo tiene connotaciones peyorativas entre los filósofos, siendo habitual su utilización para calificar la falta de originalidad, la superficialidad o el oportunismo” (DSM)

José Ferrater Mora señala que en mayor o menor grado los siguientes elementos se encuentran presentes en la tendencia ecléctica: “la oposición al dogmatismo y el redicalismo en nombre de la tolerancia y la conciliación [...], la busca de un criterio de verdad que permita no sólo justificar las propias posiciones, sino también posiciones adoptadas desde otros puntos de vista, la busca de una armonía entre posiciones aparentemente encontradas, pero que ‘en el fondo’, se estiman concordantes. El eclecticismo no es entonces un sincretismo (por lo menos si definimos a éste como una tendencia a fusionar elementos simplemente por el deseo de fusionarlos). No es tampoco un integracionismo, en el cual hay una cierta tendencia ‘dialéctica’ que no se halla en el eclecticismo. El sincretismo es una mera acumulación; el integracionismo pretende ser una creación [...] La característica más saliente del eclecticismo parece ser la moderación constante, inclusive con respecto a la propia actitud ecléctica” (JFM).