27 oct. 2008

Represión y Conformismo

Desde hace un tiempo escucho sobre Freud y su teoría psicoanalítica, por parte de las personas más fanáticas y defensoras de la doctrina hecha religión en la cual se enfrascan muchos de los psicólogos e intelectuales de estos tiempos. Al comienzo, mi reacción fue similar a la de cualquier novato que escucha maravillado las conclusiones y descubrimientos planteados por esta escuela. Uno empieza a incursionar en las discusiones entre corrientes y termina siempre apoyando al que defiende el psicoanálisis, con el humanismo más ingenuo metido en el corazón.

Con el tiempo uno va conociendo otras corrientes y/o va adentrándose en la filosofía, en las artes y en las diferentes perspectivas, y ve que el psicoanálisis no lo es todo y que, además de no serlo todo, fue muy mal interpretado, por lo que las escuelas actuales que promueven esta corriente, por lo general, promueven una corriente inventada por ellos y no por Freud.

Si bien el fundamento de estas críticas pueden llenar unas cuantas páginas, mi crítica va hacia un aspecto más filosófico referente a la doctrina psicoanalítica, especificando que con esta me refiero a la corriente freudiana, no lacaniana ni jungiana. Este aspecto filosófico trata sobre la represión y su supuesta calidad de necesaria para la vida humana, o sea, el conformismo de una corriente más ante la vigencia de una estructura social represiva.

Me gustaría aclarar que estas críticas son fundadas en lo que hasta ahora aprender del psicoanálisis y que todavía me queda mucho por investigar para poder afirmar con seguridad algunas de mis conclusiones.

Siempre sucede que cuando escucho hablar a un profesional del psicoanálisis freudiano, escucho la idea de que no podríamos vivir sin represión y que no importa lo que hagamos, si no reprimiéramos seríamos como animales y no podríamos formar sociedad alguna. ¡Muy bien! Creo que no hace falta ser uno de los grandes intelectuales de la historia para darse cuenta de que vivimos en una sociedad altamente represiva, una sociedad que no permite la libertad de SER de la persona (no hablo de libertad de expresión siquiera). Una sociedad que determina una línea de vida para cada individuo y lo único que deja a elegir son pequeños detalles de esa línea de vida.

En este caso, es obvio que la represión nos ayuda a poder sobrevivir en un orden tan absurdo. La represión nos ayuda a no ver sin cerrar los ojos y no escuchar con los oídos bien puestos, para poder vivir en un mundo que no nos permite ser lo que somos. O sea, la represión es la mejor invención creada para que estemos conformes ante una realidad que promueve nuestra destrucción. Y, para todos aquellos que adoran la “Civilización” sería terrible que esta bella herramienta interna desaparezca por completo.

Claro que vienen las famosas críticas de aquellos bien dotados de información: Que si la represión no funcionara estarían todos haciendo el amor el uno con el otro sin respetar las leyes de parentesco; que sin la represión los seres humanos se matarían todos entre ellos para obtener tierras, mujeres, comida y otros bienes; Que si la represión no existiese seríamos todos psicóticos. Pues me parece que hay mucho en estas oraciones que puede ser atribuido a la humanidad actual ¿no? Acaso los seres humanos ¿No se matan entre ellos en guerras injustas, supuestamente legales, en las que buscan territorios nuevos, petróleo (bienes, recursos), o simplemente generar conflicto para vender armas o distraer a la humanidad? Acaso los seres humanos ¿No mantienen relaciones sexuales incestuosas por lo bajo, fuera de la mirada del mundo? ¿Y no sucede esto tanto en los niveles más altos de la sociedad (económicamente hablando) como en los más inferiores? Acaso los seres humanos, con sus costumbres modernas y sus vacíos internos ¿no pueden ser considerados psicóticos? Siendo que adoramos a un papel (dinero), creemos que el único camino a la felicidad es vivir la vida entera buscando obtener ese papel y ¡Creemos que eso es normal! Nos consideramos discapacitados para gobernarnos a nosotros mismos y pedimos que alguien “con más poder” lo haga según nuestras decisiones. Vivimos manipulados por la psicología aplicada, el marketing, para que hagamos solamente aquello que no afecte al sistema. Vivimos en la libertad de Producir o Consumir (como plantea Erich Fromm) y sin siquiera poder elegir lo que vamos a producir o consumir, pues todo esto lo determinan el MERCADO y el Marketing. Como vemos, es un mundo al que le encanta mantener las cosas en la oscuridad, sin la mirada de todas las personas, mantener los deseos encerrados, para cumplirlos solamente cuando nadie mira. Así se justifica que tengamos deseos que deben mantenerse en el inconsciente y ser realizados cuando nadie los ve, en los sueños.

Quizá a muchos les sea difícil ver en estas características una psicosis crónica. En verdad, no lo es por el simple hecho de que las enfermedades solamente se determinan por el grado de anormalidad que presentan con respecto al orden social. Podemos estar completamente disociados de la realidad y tener alucinaciones o ideas delirantes, como las descriptas arriba, pero si eso es NORMAL entonces no es enfermedad. Además, sabemos que si ponemos a muchos psicóticos en un lugar aislado, entre ellos forman su propio orden social. O sea, nosotros podemos ser un grupo de psicóticos que nos organizamos de tal manera y creemos en esa manera de organizarnos.

Por otro lado ¿quién está capacitado para decidir qué es lo real y qué no es? Sólo en este orden, nos interesa creer que la realidad es una sola y que todos aquellos que plantean la existencia de múltiples realidades, están locos. Pues, estamos un poco anticuados. La ciencia ya plantea hace muchos años la existencia de varias realidades. En muchos casos, la misma solo depende de la perspectiva. Entonces ¿quién puede definir qué es una idea delirante? ¿Quién puede definir qué es una alucinación? ¿Un grupo de psiquiatras que escriben un manual de enfermedades y trastornos mentales por medio del cual aprendemos a identificar las características de un “loco”? ¿Qué pasa si estas personas “locas” en verdad no pudieron reprimir el área de la realidad que nosotros no percibimos porque sí logramos reprimirlas, con el fin de adaptarnos a lo que la sociedad nos dice que es real? Nos dijeron desde chiquititos, repetidas veces, lo que existe y lo que no existe, tanto así que terminamos reprimiendo aquello que nos dijeron que no existe y dejamos de percibirlo, como dice Freud: “el niño se convierte en hombre, sujeto y en parte víctima de la civilización tan penosamente alcanzada”. Pero estas personas “locas” no pudieron hacerlo y no teniendo ningún tipo de apoyo hacia lo que percibían, fueron consideradas locas y ellas mismas se consideraron locas.

Estas son algunas de las razones que me hacen creer que la represión es como la religión para algunos (una herramienta de control), ya que, puede y fue utilizada para que nos conformemos con nuestra realidad y que nos conformemos de tal manera que nunca podamos volver a percibir aquello que rechazamos como parte de nuestra realidad. No digo que la represión no exista, existe y es una herramienta de nuestra psique, pero se nos fue de las manos con todo este tema del inconsciente, otro aspecto criticable de la corriente freudiana. El inconsciente como una estructura impenetrable, es lo que ayuda a que se mantenga toda esta idea de la represión como mecanismo incontrolable. Pues, yo quise escuchar a ciertas culturas más avanzadas quela nuestra que ya hace varios miles de años plantearon la idea del inconsciente, de cómo los deseos reprimidos van ahí y de cómo tenemos que amigarnos con el mismo para poder tener una vida sana. Claro que con el ego occidental, nunca fuimos capaces de considerar siquiera que estas ideas ya fueron planteadas por culturas orientales. Yo creo que nuestra propia visión, la occidental, no está equivocada, sólo que le da demasiado poder al inconsciente, sumando más razones para que nos consideremos a nosotros mismos incapaces de controlar nuestras acciones y nuestro destino. Creo que el inconsciente y la represión están al mando de nuestras vidas, porque no podemos reconciliarnos con ellos y hacerlos subordinados del YO. La idea de que la represión es un proceso inconsciente, es verdadera EN ESTA REALIDAD, pero, podemos hacer que sea una herramienta consciente, una herramienta que nos ayude cuando lo necesitemos, pero que no obstaculice nuestra posibilidad de evolución.

Muchos dicen que si la represión fuese consciente ya no sería represión. Pues yo creo que no es así. La represión está siempre para ayudar a la conciencia, al Yo. O sea, la represión es un mecanismo consciente sólo que, el hecho de que “no nos demos cuenta” de que sucede es porque no prestamos atención a estos mecanismos y se vuelven inconscientes e incontrolables. Entonces, como somos seres humanos en un mundo de mentiras, de hipocresías, donde no nos enseñaron a reconciliarnos con nosotros mismos, sino a rechazar todos los aspectos nuestros que se salgan un poco de los límites establecidos por la sociedad, lo primero que podemos hacer, a través del psicoanálisis es hacernos conscientes de todo lo que fuimos reprimiendo en nuestras vidas y liberar el inconsciente, empezar a manifestar nuestros deseos sin miedo a los ojos de los demás, esto es, vivir en la verdad, para con uno mismo y para los demás.

Para algunos de nosotros a los que no afecta la teoría de Hobbes, de que somos lobos para nosotros mismos, los seres humanos son capaces de desarrollar una vida individual, consciente y sincera, en la cual todos pueden vivir en armonía sin necesidad de leyes represoras y personas con poder que gobiernan a personas sin poder. Un mundo donde cada uno es dueño de su inconsciente y controla su propia represión. Claro. Hay que ser idealista para poder ver algo así. Y con orgullo digo: ¡Lo soy!

Para terminar, esta reflexión me hizo pensar en un discurso que escuché en la que un señor citaba a Eduardo Galeano haciendo una analogía de lo que sucede en nuestra “gran civilización”:

"Unas langostas iban a ser cocinadas y el cocinero que las iba a cocinar les pregunta ¿con qué salsa quieren ser cocinadas? En eso una langosta le dice ¡Yo no quiero ser cocinada! Y el cocinero le dice ¡Usted solo puede elegir con qué salsa quiere ser cocinada, no puede elegir si va a ser cocinada o no!"

Yasmin Peña Favarato

8 comentarios:

José dijo...

Hola Yas, estuve leyendo tus escritos, están muy buenos, conozco poco de Freud, me gustó mucho "El malestar de la cultura", especialmente su dura crítica inicial al cristianismo y su pesimismo acerca de la imposibilidad del programa del principio de placer, creo que tu crítica va por ahí, estos temas fueron instrumentados abusivamente por la sociología parsoniana (Talcott Parsons), con el fin obviamente de construir una perspectiva normalizadora, socializante, al punto de reducir al sujeto a lo que un crítico de Parsons denominó "idiotas culturales", cultura en el sentido no elitista sino normativo o moral.
Ahora bien, no comparto contigo el ideal de una sociedad "armoniosa", donde el conflicto haya sido abolido, no creo que sea posible ni deseable y no dudaría en donominar totalitaria a un orden de ese tipo. Creo que en tanto somos sujetos de lenguaje, tenemos una alienación constitutiva, cuya emancipación es impensable, impensable en sentido fuerte, puesto que ¿desde donde la pensaríamos, por fuerte del lenguaje?, es como un círculo, a no ser que aceptes que el lenguaje es una "herramienta" externa a los sujetos y no un rasgo constitutivo de la subjetividad, bueno espero que sigas bien, saludos
josé

.::Acid Yazz::. dijo...

Hola Jose! que bueno leer un cometario tuyo! :)
la vd... como aclaro en mi ensayo. yo todavia tengo mucho que aprender de Freud. Fue una critica bastante guiada por lo que escuche más que por lo que lei. cosa que es arriesgada. jaja!
pero. lo de armonia. hay una nocion general de que armonia significa que no existen conflictos. como una especie de estabilidad. tranquilidad. "perfecccion" podria decirse.
pero no es a esa nocion a la que me refiero. para mi en la "armonia" existen conflictos, desequilibrios y sucesos desestabilizantes. rupturas. etc. etc. etc. pero estas cosas suceden "armonicamente" jaja!
la pregunta es ¿quien soy yo para definir si algo es armónico o no? jaja!
y la vd. no soy nadie. solo tengo una idea de que puede haber algo armónico y que no es lo que estamos viviendo ahora.
Que estés bien tb!!! saludos!

José dijo...

Sos una lectora que utiliza conceptos y busca crear efectos de verdad, lo cual es la práctica teorica por excelencia, tu posición respecto a lo armónico me parece justa y quizás yo caí preso de la carga ideologica con la que carga el término.
Obviamente esa es la pretensión de todo orden, poder llamar armonia a lo que a pesar del desequilibrio y la inestabilidad sin embargo funciona, se reproduce, mi mirada quizás sea un poco más "fría", entiendo que lo que planteas es la búsqueda no un orden sin conflictos sino una organización alterativa a la vigente de los mismos, con lo cual no puedo más que coincidir, saludos

Anónimo dijo...

Hola Yas,muy interesante. Ahora bien, exactamente que es la represion? Cuando decis que deberiamos quitar las mismas, trayendolas a lo consciente, como uno podria estar seguro que las mismas serian exactamente aquello que representaria a nuestro ser, al menos desde tu afirmacion que ello seria una expresion de tu ser a la cual no se le permite expresarse y que deberia estar expuesta. Y si esta expresion de tu ser, que se encuentra reprimida por algun motivo no es mas que una ilusion mas que refleja de nuevo aquello a lo cual queres trascender o bien simplemente es un herramienta mas para mantenerne reprimida o bien hipnotizada y dormida para que no puedas ver en realidad aquello que realmente sos? Aunque ciertamente podemos decir que aun con todos esos factores, eso sos y somos, aunque no podemos negar que nuestra consciencia de ser esta peligrosamente mezclada con el ser que "seria bueno que seamos". Y como no podemos establecer a ciencia cierta que es la realidad del ser, se hace harto dificil decir o llegar a una conclusion valedera 100 por ciento, ya que toda idea relativa al consciente o al inconsciente se podria decir que se encuentran basadas en conceptos de realidad aprendidos a traves de la historia, los cuales casi siempre solo son sistemas de adaptacion social y cultural. Entonces, que queda en realidad? Cuando todo aquello con que podriamos "medir" lo consciente e inconsciente, esta basado en simplemente una represion para poder vivir o mejor, sobrevivir al mundo que nos rodea. Todas nuestras ideas son prestadas en cierta forma, y nos ayudan a realizar un mapa de nuestro entorno, en todos sus aspectos, pero, es este mapa preciso? o este mapa solamente representa la gran represion de la cual deberiamos en cierta forma liberarnos antes de poder saber cuales son las represiones que si valen la pena el esfuerzo de manifestarlas?

A.Harff dijo...

vem me ver logo!


te amo

.::Acid Yazz::. dijo...

quién posteó como anónimo???

Matías dijo...

¡Me voló la cabeza!
Saludos desde Luque.

Matías dijo...
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